
¿Qué viene a tu mente cuando te hablan sobre las “Habilidades para el Futuro” o “las “Competencias para el Siglo XXI”? Seguramente pensarás en todos aquellos retos e incertidumbre que definen el futuro y en las habilidades que una persona requiere para tener éxito y sobresalir. Sin embargo, ¿qué hay de las habilidades que nos ayudan a vivir una vida más plena? En este artículo tratamos las habilidades de autogestión y específicamente la importancia de identificar nuestro sentido y propósito de vida para construir nuestro bienestar presente y futuro.
Hace algunos meses, en torno al Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, publicamos en Pluma Púrpura un recuento de las habilidades del futuro que quisiéramos que nuestros estudiantes, hijos y nosotros mismos desarrolláramos para enfrentar los retos del futuro. En esa ocasión, algunas personas nos cuestionaron sobre la categoría que llamamos “autogestión” y específicamente sobre identificar nuestro sentido y propósito de vida.
¿Qué es el sentido y propósito de vida? ¿Y por qué es tan importante?
Imagínate cómo sería el mundo si todos tuviéramos claro cuál es el sentido de nuestra vida. Si hiciéramos lo que nos gusta y para lo que somos buenos; y además nos pagaran por ello.
En nuestra opinión, el mundo sería un mejor lugar para vivir, todos tendríamos un motivo trascendente por el cual levantarnos y esforzarnos cada día, lo que derivaría en una vida más plena y feliz.
Según Martin Seligman[1]–padre de la Psicología Positiva– uno de los elementos para que las personas alcancen y vivan en bienestar es estar conscientes de lo que le da significado a su vida. Es decir, que la persona tenga la certeza de que “su vida tiene un sentido y trasciende el presente efímero”[2] Según Robert Emmons[3], para la mayoría de las personas, hay cuatro fuentes importantes de sentido de vida: el trabajo, las relaciones personales cercanas, la espiritualidad y la trascendencia.
Encontrar lo que le da sentido a tu vida te permite poner tus fortalezas al servicio de algo en lo que tú crees y que es superior a ti. Te has preguntado, ¿qué es lo que le da sentido a tu vida?
El sentido y el propósito de vida van de la mano. Algunos autores los utilizan de manera intercambiable; otros consideran que el sentido es un concepto más amplio que el propósito[4]. El sentido define qué significa la vida y las experiencias en ella, mientras que el propósito es el motivo fundamental que dirige a la persona al cumplimiento de las metas que la inspiran y apasionan[5].
El identificar tu propósito de vida te permite enfocar todos tus esfuerzos en aquellas cosas que te motivan y por ende te permiten sentirte satisfecho con la vida. Según investigaciones recientes, las personas que sienten que su vida tiene un propósito, experimentan menos depresión y ansiedad y mayores niveles de bienestar[6]. Además, tener un propósito en la vida se relaciona con la salud física y mental, y la longevidad[7].
Los expertos recomiendan construir un enunciado que plasme el propósito de vida y tenerlo siempre visible, éste evoluciona a lo largo de nuestra vida, por lo que es importante revisarlo y ajustarlo cuando sea necesario. Este enunciado nos guía para la toma de decisiones trascendentes. Por ejemplo, al momento de elegir una carrera profesional, alineada al propósito de vida, nos permite mayor involucramiento, inspiración y compromiso, lo que a su vez repercute en la productividad de las empresas.
De acuerdo con el estudio State of the Global Workplace, realizado por Gallup en 2017, el 85% de las personas colaboran por debajo de su potencial al no estar involucrados en su trabajo. El restante 15% son colaboradores comprometidos que dan su máximo esfuerzo, pues se dedican a lo que les apasiona con lo que elevan los niveles de bienestar individuales y corporativos.
El otro día aquí en UK cogí un taxi, el trayecto era largo así que empecé a hablar con el taxista y me contó su historia. Él ocupaba un alto cargo en uno de los hospitales de la ciudad pero para poder pagar un buen colegio a sus hijos era taxista durante los fines de semana. Trabajaba muchas horas y prácticamente todos los días de la semana pero era feliz, hablaba sin resignación y estaba contento por tener ese trabajo extra que le permitía ofrecerle a sus hijos una mejor educación. Su propósito era claro, darle a sus niños las mejores oportunidades en formación. En este momento de su vida su meta era muy concreta y había establecido una ruta clara que le permitía llegar a su objetivo.
Mark Twain, escritor y orador estadounidense, famoso por su novela Las aventuras de Tom Sawyer decía que:
“Los dos días más importantes de vida son
el día que naces y el día que descubres por qué»
Quizá mientras leas esto te preguntes cómo puedes descubrir tu propósito. En este post apunto algunas ideas pero en el de hoy veremos qué recomendaciones nos hacen varios autores que sigo.
Cómo encontrar tu propósito de vida
Dharma es una palabra sánscrita que significa “propósito de vida”. Deepak Chopra en su libro Las siete leyes espirituales del éxito reflexiona sobre la ley del Dharma o propósito de vida y nos hace la siguiente pregunta.
- Suponiendo que no tuvieras problemas de dinero ni tiempo, es decir, que tuvieras todo el tiempo y dinero del mundo, ¿a qué te dedicarías? ¿cómo llenarías tu día?
Anótalo en una hoja porque te ayudará a encontrar la causa o la razón que te mueve ahora mismo. Se trata de descubrir el motivo que impulsa tu acción (motivación).
Repasa la lista, no hace falta que sea muy extensa, si harías lo mismo que estás haciendo actualmente, vas en buen camino, estás en el dharma, sientes pasión por lo que haces y de alguna forma estás en sintonía con tus talentos singulares. Te gusta lo que haces y eres bueno en ello.
Cuando mis alumnos me preguntan cómo pueden encontrar su propósito yo siempre les comparto estos tres consejos:
1. Fíjate en los temas que te interesan de forma natural. Por ejemplo, cuando entras en una biblioteca o librería, ¿qué libros consultas? Yo siempre me decanto por los de psicología, filosofía, desarrollo personal, empresa o ciencia.
2. Ten en cuenta los podcasts que escuchas, los vídeos que consumes, las conversaciones que te inspiran. Tu propósito puede estar escondido en aquellas actividades diarias que te llenan. Por ejemplo, si siempre que hay niños a tu alrededor, sientes la necesidad de jugar con ellos podría ser que tu propósito de vida estuviera relacionado con la educación.
3. Detecta cuáles son tus talentos naturales. Es importante que te fijes en qué destacas, en qué cosas eres bueno por naturaleza, aquello que para ti no supone ningún esfuerzo pero que despierta el asombro del resto. Este es el indicador de tu don natural y tu propósito también andará por allí.
Volvemos a la lista del principio, ¿qué harías si tuvieras todo el dinero del mundo?
Todas las cosas que has ido anotando son tus metas o sueños que tienes ahora en mente. Vishen Lakhiani, fundador de Mindvalley, en su libro El código de las mentes extraordinarias apunta que para tener una visión de futuro es necesario cuestionarse lo siguiente:
- ¿Qué experiencias quieres tener en la vida?
- ¿Cómo quieres crecer?
- ¿Cómo quieres contribuir a la humanidad?
Las respuestas a estas preguntas te ayudarán en la definición de tu propósito. Vishen Lakhiani afirma que una buena meta debe asustarte un poco y emocionarte mucho.
Piensa, además, que estas metas evolucionarán y cambiarán con el tiempo. Seguramente si repasas la lista dentro de unos años verás que algunas de ellas se han modificado. El magnate Warren Buffet, por su parte, propone la regla 25/5 para que no te pierdas en tu lista de metas.
Regla 25/5 de Warren Buffet
El famoso inversor recomienda que hagas una lista con 25 cosas que te gustaría hacer, tómate tu tiempo, piensa dónde estás y dónde quieres llegar. Una vez tengas listadas las 25 cosas, escoge 5, las más importantes. Esas cinco serán tus metas, no más, ahora céntrate en esas y no pierdas energía en las otras.
Warren sostiene que cuantas más ideas tengamos en la cabeza menos eficientes seremos porque nuestra mente no sabe ni por dónde empezar, así que desecha 20 ítems de tu lista y céntrate únicamente en 5.
Busca tu Ikigai
Tener un Ikigai claro y definido, es decir, un motivo para existir, una gran pasión que mueva tus días es el significado de la vida y según los japoneses, todo el mundo tiene uno.
Quizá haberlo encontrado es el secreto de los habitantes de la isla Okinawa para mantenerse en vida durante tantos años. Este archipiélago japonés es el lugar del mundo con más personas mayores de 100 años. Franscesc Miralles no cuenta los secretos de estos japoneses centenarios en su libro Ikigai. Los secretos de Japón para una vida larga y feliz.
Ikigai es un concepto japonés que significa “la razón de ser” o “la razón de vivir”, se compone de la palabra Iki (vida) y kai (realización de lo que uno espera y desea). Para encontrar nuestro Ikigai la cultura japonesa propone que cada mañana al despertar nos preguntemos:
¿Qué es lo que amas?
¿Qué sabes hacer bien?
¿Qué crees que el mundo necesita de ti?
¿Por qué deberías recibir un salario?
Yo he tenido la suerte de poder viajar mucho a Japón y confieso ser un enamorado de su filosofía de vida.
Ejercicios para encontrar tu propósito
Ya hemos visto algunos de los consejos, prácticas o preguntas que se hacen algunos autores reconocidos que afirman haber encontrado su propósito de vida. A continuación , para ayudarte en tu búsqueda, me gustaría compartirte 7 ejercicios sencillos para que tú también puedas encontrarlo.
1. Lista tus Top10 valores
2. Enumera 10 pasiones que tengas
3. Entrevístate a ti mismo (delante del espejo) con este pequeño cuestionario:
¿Quién eres?
¿A qué te dedicas?
¿Para quién lo haces?
¿Qué necesitan o quieren esas personas?
¿Cómo cambian esas personas como resultado de tu trabajo?
4. Escribe tu historia como si fuera el capítulo de un libro (terapia narrativa)
5. Practica la técnica de la visualización. Cierra los ojos e imagínate cumpliendo tus sueños.
6. Carta al yo del futuro (para proyectar lo que quieres)
7. Carta al yo del pasado (para descubrir las oportunidades que perdiste y ahora quizá puedas aprovecharlas)
Todos ellos te darán pequeñas pistas, señales que te acercarán a tu propósito vital. Tampoco te obsesiones y no te compliques, tu propósito puede ser tener un jardín precioso que inspire a la gente a pasar por delante. Lo importante es que te llene a ti y que reflexiones sobre ello. Mucha gente por miedo a no encontrarlo, no le dedica tiempo y se levantan por la mañana sin rumbo definido.
¿Tú ya tienes el tuyo?






